Malavella
 

Caldes de Malavella goza de un reconocido prestigio gracias a la existencia de sus aguas termales, conocidas desde muy antiguo. En el pueblo existen tres colinas principales, una de ellas es de donde actualmente sale el manantial de Vichy Catalan y otra es donde se encuentra la fuente de Malavella, que antiguamente se denominaba también de La Mina o deu Xiberta.
Tal como explica el ingeniero de minas Lluís Marià Vidal en su memoria geológica, el manantial fue descubierto en 1829 cuando se abrió una mina - de ahí uno de los nombres de la fuente - para secar un campo demasiado húmedo para el cultivo.
A mediados del siglo XIX, la propiedad de La Mina era de Tomás Xiberta, quien en 1841 cedió a Ramón Font i Roure, vecino de Canet de Mar, una parte del terreno donde se encontraba la fuente. Ramón Font estableció una serie de censos a diversos vecinos de Caldes para la utilización del agua de la Mina, hasta que finalmente su propiedad se dividió entre la familia Soler y la familia Prats. De modo que la Mina suministraba agua al Balneario Soler y al Balneario Prats, que la embotellaba sólo para sus clientes.
Hay que esperar hasta 1940 para hablar de una nueva empresa dedicada a la explotación y comercialización del agua de la Font de la Mina, una empresa denominada Cardoner, Soler, Cugat y Compañía S.L., que un año más tarde cambiaría su nombre por el de Malavella, S.L., nombre que tiene también el agua carbonatada Malavella.
La empresa Malavella S.L. se fue consolidando durante las décadas de los cincuenta y sesenta en el difícil mercado de las aguas minerales naturales con gas, y no fue hasta 1975 cuando la empresa se reestructuró creando Malavella, S.A., hecho que permitió que S.A. Vichy Catalan entrara a formar parte del accionariado en 1979.
La participación de S.A. Vichy Catalan fue aumentando progresivamente hasta que en 1986 adquirió el control e introdujo nuevas perspectivas empresariales para Malavella, S.A. en cuanto a gestión de la empresa y difusión y distribución de sus productos. La imagen de marca del agua Malavella también irá cambiando para adaptarse a las nuevas características de la sociedad de los ochenta y los noventa, que valora especialmente la calidad de los productos naturales. Más orientada al consumo como agua de mesa, Malavella es un agua mineral carbónica que está consiguiendo un excelente posicionamiento en el mercado debido a que cada día hay más personas que la compran y la beben.