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La tónica con más personalidad no podía sino distinguirse con la elegancia y la intriga de una buena película en blanco y negro. El nuevo traje de la Vichy Catalan Premium Tonic Water nos ha servido para rendir un homenaje con nuestro nuevo spot al cine de suspense, ese cine sin color que nos evoca, al género del cine negro.

El uso del blanco y negro en el cine es una práctica que se remonta a los inicios del séptimo arte, cuando su uso era inevitable ya que no disponían de la tecnología que tenemos actualmente. En la década de los años treinta y cuarenta del siglo pasado, las películas, aún en blanco y negro, de policías y gángsters fueron encuadradas dentro de un género que recibió el apelativo de cine negro.

El color aludía metafóricamente al pesimismo de una sociedad estadounidense que asistía perpleja a la corrupción de las más altas instancias sociales. Las tramas de dichas películas del cine negro ponían en evidencia esta situación, que reforzaban con una estética sombría aderezada con recursos visuales del expresionismo alemán. “El halcón maltés” (1941), de John Huston, es, posiblemente el largometraje que marca el inicio de este género, que hoy, en el siglo XXI y desde Vichy Catalan hemos querido homenajear con la presentación de la nueva Premium Tonic Water.

Detectives, protagonistas que viran entre el heroicismo y la delincuencia y, por supuesto, una femme fatale, la mujer fatal que, aparentemente inofensiva, puede conducir a sus víctimas al peligro, son los ingredientes de toda buena película de cine negro; mientras que en la nueva Vichy Catalan Premium Tonic Water los ingredientes que sobresalen es la autenticidad, la calidad, la salud, la belleza y el glamour. Una bebida elaborada con la genuina Vichy Catalan, que conserva los minerales propios de sus orígenes naturales, sin azúcares añadidos. Su entrada en boca, dulce al inicio y con un leve punto mineral, supone la antesala perfecta de su suave sabor amargo. Sabor que compite en excelencia entre su sutil aroma cítrico (mandarina) y una burbuja fina y persistente, propia del agua Vichy Catalan, que brota espontáneamente del manantial de Caldes de Malavella (Girona).

Una bebida que sola o acompañada a nadie dejará indiferente, como una buena película de cine negro.